viernes, 17 de enero de 2014

#LeemosQuijote - Semana/Capítulo 1.

Tal y como os dije el lunes en la entrada de planificación semanal, ateniéndome a las normas del Reto Leemos el Quijote, expuse mi comentario-resumen del capítulo, exponiendo mi opinión, no el contenido de la misma y hoy os traigo esa entrada con curiosidades que os comenté. Habrá gente que las sepa, por supuesto, pero me pareció interesante para complementar la entrada, ya que de aquí a final a que termine la lectura de la obra al completo, se me va a olvidar casi todo lo que quisiera comentar.

Capítulo 1: "Que trata de la condición y ejercicio del famoso hidalgo don Quijote de la Mancha". 

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor...

¿Quién no conoce este famoso incio? ¿Quién no lo ha recitado alguna vez?

Así comienza El Quijote, la famosa obra de Cervantes, esa que tanto miedo da a la gran mayoría de adolescentes y a muchos adultos. Aunque, como ya os dije en la entrada del lunes, al menos, por lo que tenemos en el primer capítulo (y puedo adelantar que en el segundo también), no es para tanto... Os comentaba entonces, sobre este primer capítulo, que:

"Pese a que el lenguaje utilizado es el propio de la época, los temores preconcebidos que a veces hemos podido tener, sobre que nos va a costar leerlo y entenderlo, son totalmente infundados. No hay que tenerle miedo al Quijote. El capítulo 1 es bastante cortito, fácilmente entendible, donde Cervantes nos hace una pequeña introducción al protagonista y las razones u orígenes que lo llevan a hacerse caballero andante. Así comenzamos a conocer al caballero que nos acompañará durante todo el año, así como a su entorno".

Pero os he dicho que esta entrada era diferente, más alejada quizá del aspecto literario, como cabría esperar en este blog:



Limpiólas y aderezólas lo mejor que pudo; pero vio que tenían una gran falta, y era que no tenían celada de encaje, sino morrión simple

Morrión español
Me hizo gracia la manera en que don Quijote, al comprobar los defectos de su armadura, decide transformar un morrión español (o morrión simple), que es el caso que tenéis aquí a la derecha, en una celada de encaja (un poco más abajo), adhiriéndole las protecciones del cuello y rostro.

Estas piezas complementarias fueron fabricadas con cartón y barras de hierro. Esto, obviamente, le iba a traer problemas. ¿Cartón? ¿Y si llueve? Pero ya sabemos que don Alonso Quijano (yo le doy el nombre que he conocido toda mi vida...) no estaba muy bien el pobrecillo. Y efectivamente, la celada de cartón le da problemas, como veremos en la lectura del capítulo 2.

"La celada era un tipo de casco militar, muy usado desde los primeros años del siglo XIV. 

La celada de encaje se encajaba, como bien indica su nombre, sobre los hombros, compuesta de una pieza ancha que defendía la barba y el cuello y encajaba en la coraza

El morrión apareció en Castilla a principios del siglo XVI. Aunque el morrión lo utilizaban particularmente la infantería o los peones, no por eso dejaban de llevarlo los caballeros y personajes notables, ya que era más ligero que el yelmoy al dejar el rostro descubierto permitía más fácilmente la respiración. 

El morrión era un casco en forma de media almendra para hacer resbalar los golpes, tenía en su interior un capacete de tres o cuatro correas cruzadas, que apoyaban en la cabecera, daban ventilación al casco y amortiguaban los golpes verticales.Las alas laterales, casi horizontales, contribuían a que los golpes verticales no llegaran al cogote, las orejas o la cara.

Actualmente, el morrión es utilizado solamente por la Guardia Suiza del Vaticano". 



Fue luego a ver a su rocín, y aunque tenía más cuartos que un real, y más tachas que el caballo de Gonela, que tantum pellis et osa fuit, le pareció que ni el Bucéfalo de Alejandro ni Babieca el del Cid con él se igualaban

Con esta frase, y como todo el mundo sabe, podemos hacernos una idea de la apariencia del caballo de don Quijote. Pero ¿Quién era Gonela?

Pietro Gonella
"Pietro Gonella, famoso bufón de los duques de Ferrara tenía un caballo "tan escuálido que todo eran piel y huesos". Su caballo, probablemente se hizo famoso por ser tan poco agraciado como su dueño. "Tantum pellis et ossa fuit" significa, de hecho, que era solo pelos y huesos. 

Aparte de esto, Rocinante era un rocín, de ahí el juego de palabras del nombre. Un rocín es un caballo de mala traza, basto y de poca alzada, con lo que podemos imaginarnos entre el caballo y la celada de cartón, lo caricaturesco de la imagen con la que don Quijote se echó a los caminos".

Por último, termino con una frase romántica, para mi gusto una de las mejores del capítulo:



no le faltaba otra cosa sino buscar una dama de quién enamorarse; porque el caballero andante sin amores era árbol sin hojas y sin fruto, y cuerpo sin alma

Hacía referencia, como bien sabemos, a Dulcinea del Toboso, pero esa es otra historia de la que hablaremos en otra ocasión...

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