jueves, 23 de enero de 2014

James y el melocotón gigante - Roald Dahl.

Hoy os traigo una reseña perteneciente que debería haberos traído hace bastante tiempo, porque hace mucho que leí este libro. Decidí leer este libro porque, buscando entre unas cajas que íbamos a trasladar encontré una serie de libros de mi infancia y decidí sacarlos y, en lugar de dejarlos en la casa de vacaciones, sometidos a la humedad y al abandono, regalárselos a mi sobrino, que con seis añitos ya está lo bastante enganchado a la lectura como para cuidarlos como se merecen. Pues entre esa serie de libros iban algunos de Roal Dahl, y aproveché para releer (aunque yo no me acordaba de nada) uno de ellos. Y el libro elegido fue James y el melocotón gigante.

Roald Dahl.

Nació en Llandaff (Cardiff - Gales), el 13 de Septiembre de 1916. En 1920, su hermana Astrid, de siete años, muere de apendicitis, y tan solo unos cuantos meses después su padre muere de neumonía.

Durante su estancia en una de las escuelas donde estudió de niño, una fábrica de chocolates llamada Cadbury, enviaba de forma ocasional, una serie de cajas con productos nuevos para que los probasen los alumnos. Esto pudo servir de inspiración para su novela Charlie y la fábrica de chocolate.

Al terminar el colegio pasó tres semanas explorando en Terranova. En 1934 comienza a trabajar en la empresa petrolífera Royal Dutch Shell, en Reino Unido, siendo trasladado dos años después a Tanganica (actual Tanzania). En 1939 viaja hasta Nairobi, uniéndose a la Royal Air Force. Esto le sirvió para apreciar la vida silvestre mientras sobrevolaba Kenia. Posteriormente se trasladó a Habbaniya (Irak), donde lo nombraron oficial y asignado al escuadrón número 80 de la RAF, especializado en combate aéreo, sin haber tenido formación del mismo.

Comenzó a escribir en 1942, cuando fue trasladado a Washington. Su primer trabajo publicado se tituló Pan comido, un cuento donde describía un accidente de vuelo sufrido en 1940. Tuvo cinco hijos, siendo uno de ellos la autora Tessa Dahl. La hija de Tessa, Sophie Dahl, también se dedica a escribir. Murió de leucemia el 23 de noviembre de 1990, a los 74 años.

Aunque Roald Dahl es conocido por sus cuentos e historias para niños, su obra no se limita solamente a ellos. Escribió cuentos para adultos, característicos por su humor negro e inesperados finales, algunos de los cuales, como es el caso de Hombre del Sur, fueron adaptados al cine.

James y el melocotón gigante.


Título: James y el melocotón gigante. 
Autor: Roald Dahl.
Editorial: Alfaguara.
Año de publicación: 1987 (1º edición).
Formato: Tapa blanda.
Nº páginas: 184.
Género: Infantil-Juvenil.
ISBN: 978-84-20401-30-0.

Sinopsis.

James es un niño huérfano que vive con dos tías muy severas que le hacen la vida imposible. Pero un día, un extraño personaje le regala un cucurucho de bolitas mágicas que hacen crecer sorprendentemente al viejo melocotonero del patio. Montado en un melocotón gigante, James inicia un viaje fascinante por el mundo entero...

Argumento. 

Tras quedar huérfano, James ha ido a vivir con sus dos tías, Sponge y Spiker, que lo tratan de forma bastante cruel y desconsiderada. James no es feliz con sus tías. Un día, huyendo de sus tías en el jardín de casa, se esconde en un matorral, donde un extraño individuo le dará una bolsita con unas diminutas bolitas verdes que, una vez ingeridas, servirán para que no sea desgraciado nunca más. Pero James tropieza en el jardín y todas las bolitas caen al suelo, siendo misteriosamente absorbidas por la tierra. 

¡Adiós, felicidad eterna!


Un día, vieron que el melocotonero del patio había dado un melocotón que no paraba de crecer, hasta el punto de vencer y doblar las ramas del árbol, posándose en la tierra del jardín un gigantesco melocotón, el más grande visto jamás. 


Enseguida el melocotón se convertirá en la expectación del barrio, de niños y mayores. Y las tías Sponge y Spiker sacarán beneficios de ello, por supuesto. Una noche, mientras deambulaba por el jardín, James se acercó al melocotón gigante y descubrió un agujero cerca de la base. Un agujero lo suficientemente grande como para deslizarse y penetrar al interior de la fruta. 


Y en el centro del melocotón James encontrará a un simpático grupo de criaturas con las que emprenderá un accidentado viaje, lleno de aventuras... un viaje directo hacia su felicidad. 


Opinión personal.



Fotograma de la adaptación cinematográfica
Había leído algún que otro libro de Roald Dahl durante mi infancia pero nunca éste que os reseño hoy. Por ello, aprovechando que mi sobrino, de siete años, ya había empezado a leer libros más o menos larguitos, nos aventuramos a leerlo juntos. Al menos en parte...

James y el melocotón gigante es, obviamente, y como todas las novelas infantiles, una historia plagada de fantasía e inverosímiles aventuras. Aunque a mi juicio, para ser un libro infantil, las muertes que se producen en el libro son un tanto traumáticas. A nosotros, con nuestra mentalidad de adulto, nos parecerán un tanto grotescas, absurdas, pero a saber que le parecerá a una mente infantil... tendré que preguntarle a mi sobrino, jeje.


Por lo demás ya lo he dicho, una historia original, muy entretenida y plagada de aventuras de diversa índole, en las que el autor ensalza valores como el trabajo en equipo, la solidaridad y respeto a los demás, independientemente de su especie (en el caso de la historia) o raza si lo extrapolamos a la realidad. Una historia que va de menos a más, cuyo ritmo va incrementándose paulatinamente y, una vez alcanzado su punto álgido, no decae. Y por supuesto un final feliz, como broche de oro para justificar todo el esfuerzo invertido, que tampoco es plan de traumatizar a los chiquillos (si es que no quedaron ya tocados con el tema de las muertes de las que ya os he hablado). 


Una estupenda historia que hará las delicias de los niños de entre 7 y 12 años aproximadamente, y que hará sonreír a todos los que alguna vez fuimos niños (y nos acordamos de ello, porque niñez tuvimos todos). 


Valoración global: 4/5. 

3 comentarios:

LauNeluc dijo...

De momento no creo que lo lea, pero lo tendré en cuenta para regalar a los peques que tengo cerquita :)

Tatty dijo...

No he leído nada de este autor aunque este libro lo conozco y creo que es una buena opción para los niños
Besos

Carmenzity Martín Rodríguez dijo...

Muertes traumáticas? Acuérdate de la madre de Bambi... :)

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