viernes, 6 de diciembre de 2013

Ruta por la Sevilla del XIX - La sombra de Bécquer.

Hace aproximadamente una semana, mientras navegaba por la red, topé con una novela que no conocía y que captó mi atención de forma inmediata. Se trataba de la novela "La sombra de Bécquer" de Antonio Puente Mayor y, para ir abriendo boca al resto de la entrada, aquí os dejo el booktráiler y la sinopsis.

LA SOMBRA DE BÉCQUER de Antonio Puente Mayor [BookTrailer] from Iván Puente on Vimeo.

Sevilla, 2003. Durante una madrugada del mes de octubre, Charo y Belén, dos trabajadoras de la limpieza, asisten aterradas a unos episodios sobrenaturales mientras ejercen su labor en la facultad de Bellas Artes.
Once años más tarde, Dalia, una quinceañera en plena eclosión sentimental, sufre un extraño desvanecimiento frente a la tumba de Bécquer. Con objeto de desentrañar el enigma comienza a indagar en la biografía del escritor, descubriendo un diario inconcluso de 1852 donde se relata el primer amor del joven Gustavo Adolfo que, inexplicablemente, conecta de un modo asombroso con su propia historia.
¿Será Dalia capaz de averiguar qué secretos se ocultan tras la sombra de Bécquer?

¿Sevilla? ¿Bécquer? ¿Suspense? ¡Está claro! ¿no? :P En fin, que la curiosidad me llevó a buscar más información sobre la novela y fui a dar a su página de Facebook. Y allí vi que el autor iba a ofrecer una "ruta turistica" a través de algunos escenarios de la misma en la que iba a ir desvelando algunas claves del argumento. No lo dudé y enseguida me apunté. ¿Queréis saber como fue?

¿Recordáis cuando os conté la Ruta conmemorativa del centenario del traslado de los restos de Bécquer a Sevilla? Si no, podéis refrescar la memoria aquí. Puesto que la mayoría de enclaves se repiten, no me voy a repetir.

El itinerario de la ruta fue el siguiente:

Fotografía extraída del Facebook Oficial de la novela.
¿Adivináis quién es la que escribe esto?
 1. El primer enclave, donde se dio cita a los asistentes fue, como en la anterior ocasión, la Plaza de San Lorenzo.

Aquí, tras una breve presentación, el autor nos contó el origen de la familia del poeta, nos presentó un poco por encima a Manuela Monnehay (madrina de Gustavo Adolfo) y nos narró algunos aspectos de la Sevilla del siglo XIX, algo que va a irnos desgranando a lo largo de toda la ruta, así como los gustos del poeta en lo que a tradiciones sevillanas se refiere.

He de decir que, al contrario de lo que pasó en la ruta celebrada en abril, el grupo era bastante más reducido (unas 40 personas) y el autor hizo uso de un micrófono, por lo que la acústica fue perfecta en todo momento. Tampoco quiero meterme a explicaros mucho más porque, aparte de que esta entrada se haría eterna, tampoco quiero haceros spoiler y ya el argumento os lo comentaré mejor cuando os reseñe la novela.

Calle Santa Clara.
Fotografía propiedad de este blog
2. El segundo enclave sería la Calle Santa Clara.

En este lugar, Antonio Puente Mayor nos contó, un poco su labor de investigación a la hora de escribir la novela y nos habló de un diario inconcluso del poeta, en el que se centra gran parte del argumento de la obra, y en el que Bécquer hablaba de la que podría haber sido su primer amor adolescente.

3. Casa natal, en la Calle Conde de Barajas.

Aquí en autor nos contó el suceso del incendio que ya os comenté en la entrada de abril (por lo que no me voy a repetir) y curiosidades varias como a quién ha pertenecido la casa (puesto que, como ya os comenté es propiedad privada).

4. Domicilio en Calle del Potro.

A continuación nos trasladamos al que fuese domicilio de los hermanos Bécquer tras la muerte de su madre, enclave donde Antonio Puente Mayor nos expuso esta historia, así como nos contó el origen del actual nombre de la calle, puesto que no se corresponde con el que tenía en el S. XIX.

Calle del Potro.
Fotografía propiedad de este blog.
 
5. Antiguo Colegio San Francisco de Paula, en la Calle Jesús del Gran Poder.

Al llegar al que fuese uno de los colegios donde estudió Gustavo Adolfo Bécquer, el autor nos relató historias de diversa índole: desde el espacio que antiguamente ocupaba el colegio, el rendimiento escolar del poeta, su especial habilidad para las letras y el desplazamiento del autor desde su domicilio al colegio, hasta la historia de la Iglesia situada justo enfrente del mismo (como ya sabéis, hoy es una clínica privada).


Plaza del Duque.
Fotografía propiedad de este blog.
6. Plaza del Duque.

El siguiente punto de la ruta es la Plaza del Duque. En este lugar pudimos conocer la composición de la plaza en la Sevilla del XIX, una plaza llena de palacios y casas de gente bien situada. En esta plaza vivía, Manuela Monnehay, madrina de Bécquer. Aquí conocemos un poquito más la historia de esta señora, que transfirió al poeta su amor por la ópera.

También conocimos la disposición de los antiguos teatros de la época, a los que el poeta gustaba de ir, así como curiosidades tales como la moda imperante por aquel entonces.

7. Facultad de Bellas Artes.

El último enclave de la ruta, al igual que en la anterior, debería haber sido el Panteón de los Sevillanos Ilustres, lugar donde reposan los restos de Gustavo Adolfo y Valeriano Bécquer. Pero al tratarse de un día festivo y estar cerrado, nos quedamos en la puerta de la Facultad de Bellas Artes, donde se sitúa el Panteón.

Aquí el autor nos contó un poquito sobre el traslado de los restos (podéis recordarlo en la otra entrada), el aspecto del panteón y nos habló un poco sobre la historia en la que se basa la novela. ¿Alguno conoce la historia del famoso  fantasma de la Facultad de Bellas Artes?

Os la cuento así por encima, aunque esto ya no entra forma de la entrada de la ruta:

Resulta que un buen día, el encargado de mantenimiento de la facultad, terminó su trabajo y se fue para su casa, muriendo durante la noche. En la facultad, antiguamente (hoy ya no) había turno de noche y las limpiadoras de este turno aquel día, han relatado que en el momento de la muerte de Santiago (así se llama el "fantasma"), empezaron a sucederse toda una serie de fenómenos extraños y que se han manifestado desde entonces (plantas arrancadas, luces que se encienden y apagan solas, un ascensor que funciona con la corriente apagada, esferas que salen de la nada y ruedan por los pasillos, ruidos, susurros, pisadas marcadas en posiciones imposibles). Hay incluso quién dice que no es el único fantasma que ronda por el lugar, sino que en las inmediaciones del Panteón también se han percibido cosas extrañas.

Pues bien, hasta aquí puedo contar... la visita no acaba aquí, hay una segunda parte dentro del Panteón, pero esa es otra historia que será contada en otra ocasión... cuando se haga, vaya jejeje. Solamente deciros que fue una ruta muy interesante y amena la que nos ofreció Antonio Puente Mayor y que, todo lo que yo os haya podido decir, se queda corto.

¿Y ustedes qué?¿Tenéis ganas de leer la novela? ¡Porque yo sí!

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