miércoles, 20 de noviembre de 2013

Las crónica de Philip Ollas - Roberto Pérez Muñoz.

Hace un par de meses volvía a contactar conmigo Roberto Pérez Muñoz, autor de "La ley del más fuerte", que ya os reseñé en su día, ofreciéndome su más reciente obra para su lectura y posterior reseña. Como la experiencia con su ópera prima fue buena, no lo dudé. Acepté su propuesta y tras su lectura, aquí os traigo mi opinión.

Podéis recordar quién es el autor y la reseña de su anterior novela en la siguiente entrada:


Pues bien, no nos entretengamos más y vamos a por la reseña

Título: Las crónicas de Philip Ollas.
Autor: Roberto Pérez Muñoz.
Editorial: Autopublicado (Bubok y Amazon). 
Año de publicación: 2012.
Formato: Ebook. 
Nº páginas: 90.
Género: Humor (Policíaca).

ISBN: V-1657-12.

Sinopsis. 

¿Cansado de leer libros serios y aburridos? ¿De leer tostones de mil páginas? ¿De leer esto con la voz del tío de la teletienda?

Este libro narra la vida de Philip Ollas, un policía que no se toma la vida en serio y que resuelve los casos mientras hace el idiota. 

Si buscas pasar un buen rato riéndote, este es tu libro. Y si te parece corto, recuerda: "Lo bueno, si es breve, dos veces bueno".

Argumento. 

Philip Ollas es un agente de policía un tanto especial. Lejos de ser poco lúcido, lo que nuestro protagonista es un poco payaso, y se enfrentará a los dos casos que se nos plantean en la novela con decisión, sin pensar detenidamente en sus actos y en las consecuencias que éstos puedan acarrear y llegando incluso a protagonizar unas cuántas situaciones un tanto peculiares. 

Pero no solo Philip actuará de este modo, porque gran parte de los personajes que intervienen en la trama no tienen nada que envidiarle al impulsivo policía. Entre tanto loco encontraremos dos casos por resolver: una desaparición y un asunto de tráfico de drogas, pero ¿conseguirá Philip y su particular modo de realizar las investigaciones resolver ambos casos?

Opinión personal. 

"Las crónicas de Philip Ollas" es un libro un tanto inusual. Lo he clasificado como policíaco por el hecho de estar protagonizado por un policía y la investigación de dos casos, pero el autor, a la hora de escribirlo, quiso hacer especial hincapié en el humor, hacer un libro con el que reírte. De hecho, cuando el autor me presentó el libro, él mismo me dijo que constaba de una sucesión de gracias y la finalidad de la historia era unirlas. 



Y bien, os puedo corroborar que así es. A lo largo del argumento el autor nos va dejando una serie de bromas o "chistes", algunos con más gracia que otros, que a veces pueden hacernos perder el hilo del argumento. Al principio, en el primer capítulo, esto puede parecer un poco chocante (a mí la verdad que no me lo pareció, pero bien es verdad que yo vivo en Andalucía, y ese tipo de lenguaje, plagado de "chascarrillos" es habitual por aquí), pero pronto te habitúas al ritmo que el autor impone a la narración de la historia y deja de parecerte extraño. 


La historia se divide en cuatro capítulos: en el primero y el tercero se nos narran ambos casos, a mi juicio uno más interesante que otro, en concreto el de tráfico de drogas ("La harina"), no porque no me interese un caso de desaparición sino porque éste último está más desarrollado, más elaborado, el primero se da por zanjado demasiado rápido y entre tanto chiste pasa casi desapercibido. 

En los capítulos segundo y cuarto el autor nos presenta otro aspecto, más personal, de la vida de nuestro protagonista, donde también encontraremos otra serie de rocambolescas situaciones. 

En cuanto a si me ha gustado o no, os diré que no es lo peor que he leído este año, ni de lejos, es más, la historia, en especial el segundo caso, es bastante entretenido, y todo el libro en sí tiene algunas situaciones que te harán sonreír, ya sea porque de verdad tienen gracia, o de lo absurdas que pueden llegar a ser. 

Aunque si tuviese que hacer una puntualización, yo dirigiría (o recomendaría mejor dicho) este libro, un público juvenil, concretamente a esas edades en la frontera, entre los trece y los quince años aproximadamente, más que a un público lector adulto. 

¿Por qué?

Pues porque es un libro cortito, que se lee bastante bien y rápido, y los jóvenes a estas edades, salvo excepciones, están en una edad en la que pierden el interés por la lectura para dedicarse a otros menesteres o pensamientos. 

Roberto Pérez Muñoz, como ya os dije en la reseña de "La ley del más fuerte", escribe con una prosa sencilla, directa y desenfadada, lo que otorga a la novela ese aire necesario para reconciliar (o enganchar a los que no lo hayan sido antes) a dichos jóvenes con la literatura. Para ellos, me parece un libro idóneo, que sin lugar a dudas disfrutarán muchísimo más que un adulto, al estar más familiarizados con el lenguaje utilizado en la novela. 

Un aspecto a mejorar: en este caso dos. El primero es que, al tratarse de un libro autopublicado, no ha pasado por el arduo trabajo de corrección al que los libros editados por grandes grupos someten sus novelas, pero no le vendría mal una revisión. Hay bastantes faltas ortográficas (sobre todo en el tema de las "h"), y aunque en la primera mitad del libro no son tan frecuentes, en la segunda mitad abundan bastante más. 

Y la segunda, ya sería una opinión a título personal. En caso de retocar la novela, yo desarrollaría más el primer caso, lo haría un poquito más largo, por lo que he comentado anteriormente, cuando te das cuenta está zanjado el tema y casi no has seguido el hilo entre tanto chascarrillo. 

Por lo demás, tras leer las dos obras de Roberto, creo que el autor tiene mucho potencial para escribir novelas destinadas al público juvenil, con una prosa amena, fácilmente asimilable y ese sentido del humor que hace que sus novelas sean diferentes. Espero que, mejorando, como todo buen escritor, no pierda ese ritmo y lo convierta en su sello personal. 

Valoración global: 3.5/5

Puedes conseguir "Las crónicas de Philip Ollas" en:




(Mi agradecimiento a Roberto Pérez Muñoz por aportar el ejemplar para su reseña y por confiar en la opinión de La vida entre páginas). 

1 comentarios:

Lady Ovejita dijo...

Lo del policía guasón es interesante, y me gusta que esté tratado con humor, pero me echa muy para atrás el tema de que al ser autopublicado tenga faltas de ortografía (ahí se ve que Amazon y Bubok solo se preocupan por la pasta y no son editoriales serias) y la falta de equilibrio en el desarrollo de los capítulos.
Un besote.

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