martes, 1 de noviembre de 2011

Proyecto Adictos a la escritura Octubre: Especial Halloween.

¡Buenas noches Bloggers!

Esta entrada debería haber sido publicada hace unas cuantas horas (se ve que programando entradas no soy muy buena), y ahora que acabo de llegar de trabajar he visto que no se ha publicado ¬¬. Pero bueno, me he retrasado un poquito, ha sido un fallo técnico.

Hoy os traigo la entrada correspondiente al Proyecto de Adictos a la escritura de Octubre, el relato ambientado en Halloween, ese que os adelantaba el día 17 con el tagline. Tengo que decir que finalmente me ha quedado un poco extraño, porque si por mí fuese lo hubiese hecho más largo, he tenido que resumir mucho la trama que tenía pensada para no sobrepasar las dos páginas de rigor fijadas como límite máximo, y aún así me ha sido imposible y me he pasado un poquito, aunque tampoco mucho. Pues aquí os lo dejo, espero que os guste, os recuerdo el tagline antes de que leáis el relato completo:

"La mejor fiesta de sus vidas acabará teñida de sangre. ¿Sabes en quién confiar una vez puesto el disfraz?"


Y ahora sí, os dejo con el relato.

Pánico adolescente.

Un agudo grito se escuchó procedente del aseo del gimnasio. Los más próximos se acercaron corriendo. Mariah, aterrorizada, contemplaba el cadáver de su amiga, totalmente cubierta de sangre. Paula tardaba más de lo habitual en volver del baño y decidió ir en su busca. Para su sorpresa la encontró sentada en el inodoro, inmóvil, con un profundo corte seccionándole la garganta.

El hallazgo del cadáver supuso tal revuelo que todo el bullicio cesó. La tan ansiada fiesta de Halloween del instituto fue interrumpida de inmediato. Mariah no podía creerlo. Para una vez que conseguía convencer a su madre de que ya era lo suficientemente madura como para ir a fiestas y dejar de recorrer las calles del vecindario recogiendo golosinas con su hermano pequeño, tenía que suceder aquello. Y lo que era mucho más doloroso, su mejor amiga había muerto de una forma espantosa.

Por su mente pasaron fugazmente las imágenes de los días previos, del ajetreo en busca del disfraz adecuado y como ambas estaban ilusionadísimas con su primera fiesta. Y ahora Paula estaba muerta, con los ojos muy abiertos en una expresión de asombro y pánico, y su maravilloso disfraz empapado en sangre. Mariah estaba petrificada, no podía creer que alguien hubiese acabado con Paula de aquella forma, pero ¿quién podía haber sido? ¿Y por qué? Paula era la capitana del equipo de animadoras del instituto, era muy popular, todo el mundo la admiraba ¿Cómo había llegado hasta allí el culpable? Solamente el alumnado y personal del instituto tenían acceso al mismo durante la fiesta. Tenía que haber sido alguien de los presentes.

El profesor Smith la sacó a rastras del cuarto de baño, y una vez en el pasillo la zarandeó un par de veces para que reaccionase puesto que había entrado en shock tras presenciar aquella escena. Le hizo mil preguntas: si había visto algo sospechoso, si Paula había tenido algún percance con alguien en los últimos días y le reprochó el haberla dejado ir sola al baño. Después le ordenó que se mantuviese con el resto de alumnos y que evitase separarse del grupo mientras él llamaba a la policía. Los alumnos estaban tan inquietos debido a la posibilidad de que el asesino pudiese encontrarse entre ellos que eran incapaces de permanecer todos juntos en el mismo lugar. Enseguida se fueron formando pequeños grupos, unos asustados miraban temerosos a su alrededor, otros más resueltos se dirigieron hacia la salida del instituto con el fin de escapar y mantenerse a salvo en sus respectivas casas.

Mariah buscaba al resto de las animadoras, con el propósito de unirse a ellas, pero no supo encontrarlas bajo aquella gran variedad de disfraces y máscaras. Por lo que decidió finalmente sumarse al grupo que quería huir del edificio. Pero cuando llegaron a la puerta de salida comprobaron que estaban atrapados. Alguien había atrancado la puerta. Entre unos cuantos chicos empujaron con tal de abrirla, pero ésta no cedió ni un milímetro. No tenían más alternativa que aguardar la vuelta del profesor y la llegada de la policía. Estaban convencidos de que si permanecían unidos estarían a salvo del asesino. En cambio, el profesor había subido completamente solo.
Algunos de los compañeros del grupo al que se había sumado Mariah, entre los que se encontraban Sophie, otra de las animadoras más populares y Marcos, el capitán del equipo de baloncesto, el cual siempre había estado enamorado de Paula, se preocuparon por la suerte del señor Smith, por lo que resolvieron subir todos juntos a buscarlo. Una vez en el piso superior dudaron sobre en cuál de los despachos habría entrado el profesor a realizar la llamada, por lo que tuvieron que separarse para encontrarlo a la mayor brevedad posible. Irían por parejas. Sophie y Mariah decidieron tomar el pasillo de la derecha de la escalera mientras que Marcos y Thomas, el otro chico, irían por el de la izquierda.

Las dos chicas caminaban asustadas por el solitario pasillo, atentas a cualquier ruido o movimiento extraño. Al fondo, vislumbraron una luz tras una puerta entreabierta. Sin duda, el profesor Smith debía encontrarse allí, o al menos eso esperaban ellas. Lentamente y aferradas la una a la otra, se fueron acercando a la puerta. A tan solo una docena de metros del umbral, Sophie percibió algo y, repentinamente, entró en un ataque de pánico que le hizo salir corriendo en dirección contraria como alma que lleva el diablo, sin volver la vista atrás. Mariah se volvió a su vez con la intención de alcanzar a su compañera y tranquilizarla. Corrió hacia ella. Sophie gritaba despavorida buscando a los chicos. Marcos y Thomas escucharon los gritos y volvieron hacia la escalera a ver qué había ocurrido. En el rellano encontraron el cuerpo de Sophie. La muchacha había tropezado y caído por las escaleras, golpeándose la cabeza con uno de los escalones. Marcos intentó reanimarla pero fue inútil. De Mariah no había ni rastro, había desaparecido, quizá con el susto había bajado al piso inferior con los demás. No quisieron pensar que hubiese corrido una suerte similar a las de sus dos amigas. Debían encontrar al profesor de inmediato y salir del edificio.

Ahora eran dos, y seguían siendo dos los pasillos por recorrer. No tenían más remedio que separarse. Marcos se dirigió hacia la derecha, y Thomas volvió al lugar que ambos habían dejado momentos antes. Acordaron que el primero que terminase de buscar por su lado iría en busca del otro, por lo que fue Thomas el que tuvo que tomar más tarde la dirección que minutos antes habían escogido las chicas y Marcos. Lentamente y con la respiración muy agitada debido al nerviosismo, penetró en el despacho del fondo del pasillo derecho, en el que permanecía una luz encendida. La imagen que se apareció ante sus ojos fue dantesca. El profesor Smith yacía sentado en la poltrona, con el cuerpo inclinado sobre el escritorio. El teléfono estaba descolgado y comunicaba. A sus pies, Marcos, inmóvil, estaba en el suelo, sobre un inmenso charco de sangre. Ambos presentaban el mismo corte en el cuello que había observado en el cadáver de Paula.

Thomas horrorizado, salió corriendo de allí, antes de que lo pillasen también a él, puesto que el asesino debía encontrarse muy cerca, quizás estaba escondido en el mismo despacho, acechándolo, esperando el momento de segar su vida al igual que había hecho con sus compañeros. Saltó los escalones de dos en dos, esquivó el cuerpo sin vida de Sophie y se reunió con los demás en el vestíbulo. En un rincón, agazapada en el suelo, reconoció el disfraz de Mariah. Al menos ella también había conseguido escapar del asesino. Se acercó hasta ella, y vio que sollozaba, asustada. La pobre chica había perdido a dos amigas en una noche. Thomas la abrazó, intentando tranquilizarla. Cuando estuvo más calmada, le contó lo que había encontrado en el despacho del piso superior. Mariah lo miró horrorizada y comenzó a llorar de nuevo.

Permanecieron abrazados varios minutos, hasta que escucharon las sirenas de los coches patrullas. Parece que el profesor Smith tuvo tiempo de avisar a las autoridades antes de que lo atacasen. Los oficiales desbloquearon la entrada y penetraron en el edificio. Interrogaron a los muchachos, entre ellos a Mariah y Thomas, con el fin de investigar los posibles nexos de unión entre las víctimas y poder encontrar al culpable de los asesinatos. Un par de horas después les permitieron marcharse a casa.

Thomas acompañó a la chica, aún bastante afectada, hasta su casa. Al despedirse de ella, la abrazó y le recomendó que intentase descansar, pues al día siguiente tendrían que enfrentarse de nuevo a las insistentes preguntas de la policía. Acto seguido se despidió de ella, esperó a que la muchacha entrase en la vivienda y se fue.

Mariah echó la cerradura por dentro. A esas horas su madre ya había vuelto de acompañar a su hermano en la recolección de dulces, y todos dormían. Lentamente, subió hasta su habitación y cerró la puerta. Comenzó a desabrocharse el disfraz mientras recordaba todo lo sucedido durante aquel curso, los momentos vividos con sus amigas, ahora muertas, las burlas cuando una de las acrobacias no le salía del todo bien, cómo la habían descartado del equipo de animadoras, los continuos rechazos de Marcos, al que siempre había amado y los últimos suspensos y reproches que le había dirigido el profesor Smith. Depositó el disfraz sobre su escritorio, extrajo el gran cuchillo manchado de sangre del bolsillo interior de la capa y lo escondió bajo el colchón. Se puso el pijama y se arropó entre las mantas. La noche no había terminado tan mal al fin y al cabo.

8 comentarios:

Déborah F. Muñoz dijo...

una historia de película ^^

Selin dijo...

Suspense calculado hasta el último párrafo, Rocío, todo el rato en ascuas buscando al culpable. :-)

Patricia O. (Patokata) dijo...

Impresionante!! Final totalmente inesperado, muy buena tu trama de suspense y terror!!

Besos!!

hada fitipaldi dijo...

Está muy pero que muy bien, Rocío. Me ha encantado la historia, como vas tejiendo la red de posibles culpables, y como hasta el último párrafo no me he hecho a la idea de quién podía ser. Genial! Felicidades.

Lu... dijo...

Me he hecho miles de conjeturas mientras leía. Fue muy bien trabajado, se nota... Hasta parece que es una historia sacada de lo real. A mi en especial me ha fascinado. =)
Un beso
Lu

LA NOVIA dijo...

Muy buena historia Ro!!!!!

Besos

Abi dijo...

Qué buena historia!!! me tuviste pegada siempre esperando saber quien era el culpable, bueno la culpable, pero estuvo genial :) me encantó Ro!!!

Felicidades!!!

Karuna dijo...

Detrás de una chica sufrida, se encuentra un alma que clama venganza.

Un factor sorpresa que era inesperado. ¡Cuándo iba imaginar que la preocupada Mariah era la asesina de esta historia!

Pero las justificaciones que marcas al final del texto, me recuerdan a mis días de abuso escolar, aunque no estoy de acuerdo que la venganza sea la solución para enfrentar a todos los demonios que te atormentan.

Saludos Karuna ^^

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