martes, 16 de agosto de 2011

Carta a mi padre.

¡¡Hola Bloggers!!

Como ya os dije en su entrada correspondiente, estoy concursando en un Certamen organizado por el blog El poder de la inocencia, que consistía en escribir una carta de amor. Yo envié la mía, que salió publicada hace ya varias semanas, pero no quise publicarla aquí hasta que estuviesen todas las participaciones publicadas. Y hoy, que ha empezado el proceso de votaciones, os dejo mi carta. No pido el voto ni mucho menos, el día que salió publicada recibí un par de correos hablándome de lo que les había parecido mi carta a esos lectores, y para mí, saber que hay alguien a quien mi carta gustó y emocionó y que hubo gente que se sintió identificada con ella, me es más que suficiente. Aunque os recomiendo que os paseis por el Blog del concurso y leais las cartas, hay algunas muy buenas y originales, pues podía ser destinada a cualquier tipo de amor, no solamente al amor entre una pareja. Por ejemplo la mía, que en un principio escribí para mí, y para él, y debido a ser algo tan personal pensé en no enviarla, aunque finalmente lo hice y creo que es justo que también esté aquí. Espero que os guste.



Hace ya casi año y medio que te fuiste y aún te echo de menos. Sabía de sobra que esto tendría que pasar algún día, es ley de vida, pero jamás imaginé que ocurriría tan pronto, y mucho menos de aquella manera, pero el caso es que fue así. Y lo pasé mal, muy mal, pese a que quise ser fuerte. Aún hoy me cuesta contener las lágrimas al recordarte, de hecho me resulta imposible y no he podido evitar romper a llorar mientras te escribo estas líneas. Porque ya no estás aquí, porque te fuiste demasiado pronto, porque apenas pudimos despedirnos y porque me arrepiento de muchas cosas que pude haber hecho contigo y no lo hice. Porque esa oportunidad ya pasó, se fue y no supe aprovecharla.
Siempre fuiste un hombre fuerte, lo sé, lo demostraste hasta el último aliento. La vida te ha dado golpes muy duros y fuiste capaz de sobreponerte a todos y cada uno de ellos. Por eso, cuando ese último gran golpe que te dio la vida hizo su aparición, todos, con gran dolor por nuestra parte, preferimos que acabase como acabó, en lugar de hacerte sufrir una vez más. Y es duro para una hija tener que decir esto pero era mejor el final que un largo y cruel sufrimiento. Aunque desearía que nada de esto hubiese pasado y hoy, estuvieras aquí y yo no estuviese escribiendo esta carta.
Ya ha pasado cierto tiempo, lo que nos permite hablar de determinados temas, como el de tu muerte y tu enfermedad, aunque he de admitir que todavía escucho esa palabra y se me encoge el alma. Porque el cáncer acabó con tu vida, y quizás también un poco con la mía. Pero esta carta no es más que para decirte, que aunque ya no volvamos a vernos, no hay ni un solo día que no me acuerde de ti, y que aunque tuviésemos nuestras diferencias, estoy orgullosa de haberte tenido como padre y no te hubiese cambiado por nada ni nadie en el mundo.
Papá, donde quiera que estés, quiero que sepas que siempre te llevo conmigo y que nunca te olvidaré. Te quiero muchísimo.
Tu hija.


Rocío Encarnación Cruz (2011).

Safe Creative #1107129662306

1 comentarios:

ibso dijo...

Es una carta muy emotiva, te felicito.
Mucha suerte en el concurso.
ibso

Publicar un comentario